Desde hace algunos años la ciencia y la tecnología han puesto los cimientos para que el grueso del público en general pueda y sepa operar online cualquier tipo de gestión bancaria. No hay más que ver que en cualquier banco dependiendo de la hora, o de la entidad bancaria, o de la operación que vayas a hacer ya no te atienden “en ventanilla”, si no que debes de ser tú en el cajero quién realice la transacción de turno.

A pesar de la incomodidad en algunos casos, la banca se ha convertido en un gran socio del usuario final al poner al servicio de este internet y las gestiones bancarias  a pocos clicks.

Pero la apuesta tecnológica puede ser una advertencia con final “infeliz”, ya que según fuentes consultadas, cada segundo se produce en España más de un ataque cibernético; no hay más que comprobar que según este mismo estudio en el año 2017 hubo más de 100.000  fraudes online a empresas y particulares. En este contexto, tanto desde las fuerzas del orden como de  la banca se solicita que tampoco generemos una psicosis de este escenario, la mejor forma de evitar ciberataques es poner énfasis en la prevención.

Si lo que deseamos es ponérselo difícil a los hackers os sugerimos 5 (de tantas que existen)  recomendaciones básicas que se deben tener presentes:

  1. Hay que poner contraseñas seguras y desactivar siempre la función de autocompletar en el ordenador.
  2. Se debe de limitar la información que se comparte en las redes sociales y utilizar siempre conexiones fiables HTTPS.
  3. No se debe de descargar alegremente archivos de la red, sobre todo si no se conoce su procedencia. Revisemos el autor y la web pidiendo referencias y así no nos encontraremos sorpresas.
  4. Un buen antivirus siempre es un gran aliado frente al “lado oscuro”.
  5. Nunca bajar la guardia, en cualquier situación pueden robarte información.

Estos consejos, de verás que si se siguen a rajatabla, será difícil sufrir un ciberataque. Por otra parte, según las entidades, el usuario (bien sea empresa o particular), que termina siendo víctima, debe de estar tranquilo porque la mayoría de las veces se termina recuperando su dinero ya que las entidades cuentan con seguros que cubren estos casos.